La información nutricional se expresa por porción, y se indica su cantidad en gramos o ml. y, su equivalencia en unidades o una medida casera. Por ejemplo: “Porción 30g. (6 galletitas)”. La porción es la cantidad promedio del alimento que normalmente debería ser consumida en una ingesta por personas sanas, mayores de 3 años, con la finalidad de promover una alimentación saludable. El valor energético representa la cantidad de energía que obtenemos al consumir una porción del alimento en cuestión. Se calcula a partir de la energía aportada por los carbohidratos, proteínas, grasas y otros compuestos, como el alcohol. Se expresa en unidades de Kilocalorías (kcal) y Jilojoules (kJ). Por ejemplo: “121 kcal = 508 kJ” Así, un gramo de carbohidratos equivale a 4 kcal (17 kJ), un gramo de proteínas representa 4kcal (17 kJ), un gramo de grasas, 9kcal (37 kJ) y un gramo de alcohol, 7 kcal (29 kJ). Hay nutrientes que deben ser declarados en forma obligatoria en la...
Si analizamos los datos que ofrece la FAO, en los años 60 el consumo de hortalizas, patatas y cereales constituía el 57% de la dieta de los españoles. La carne y el pescado sólo suponían el 6,3% de nuestra alimentación. En 2011, último año del que se tienen datos, el consumo de carne y pescado es de más del doble, un 15,4%, y las patatas han pasado de constituir el 17% de nuestra dieta a ocupar “sólo” el 7,1%. En los últimos años ha disminuido el consumo de huevos, azúcares, aceites y leguminosas, como está ocurriendo en todas las sociedades industrializadas, y ha seguido aumentado el consumo de carne y lácteos. Fuente: Álvarez, J. R. M. (2003). La evolución de los hábitos alimentarios en España: las nuevas tendencias, los nuevos alimentos y su relación con la salud. Nuevos alimentos para nuevas necesidades , 7. Palabras clave: alimentación, consumo, evolución
La mayoría de los fumadores adultos se inician en el consumo de tabaco entre los 12 y 20 años , y que su consumo en edades tempranas no sólo es un peligro para el desarrollo de niños y adolescentes, sino que es un factor de riesgo para la dependencia de la nicotina en edades más avanzadas . Por ello, la infancia y la adolescencia constituyen el momento más propicio para intentar evitar el inicio de los jóvenes en el consumo de tabaco. Existe consenso entre médicos y educadores sobre la idoneidad de las escuelas de educación primaria para prevenir el inicio al consumo de tabaco y de la necesidad de seguir desarrollando la prevención y disminuir la prevalencia del hábito tabáquico entre los estudiantes de escuelas y centros de enseñanza secundaria. La EpS forma parte de la educación integral que niños y jóvenes deben recibir para promover en ellos estilos de vida saludables, y en cuyo marco se han de desarrollar los contenidos que tengan como objeto conseguir que el mayor número de niño...
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