La mala alimentación en los niños
Si bien y de
acuerdo con la tradición un niño “gordito” era sinónimo de buena nutrición, en
la actualidad este concepto ha cambiado radicalmente. Los avances y
descubrimientos de la medicina prueban que, en materia de comida, la cantidad
no refleja precisamente su calidad.
La mala alimentación en los niños puede generar problemas de
déficit de atención, ansiedad, frustración y falta de comunicación en los
pequeños. Estos inconvenientes sin contar los daños que las altas cantidades de
azúcares, aditivos y grasas contenidos en las denominadas comidas ‘basura’
pueden originar directamente en el sistema coronario de quienes los consumen en
cantidades considerables.
De acuerdo con datos suministrados por la Organización
Mundial de la Salud, OMS, productos como las hamburguesas, los cereales
comerciales de marca y la mayoría de las golosinas representan una ingesta
superior de alimento a la establecida como máxima para resultar saludable, lo
que se ha reflejado en los últimos años en un incremento sustancial de la obesidad infantil, la diabetes, las caries dentales e
incluso algunos cánceres.
Resulta de
suma importancia para los padres de los pequeños, evitar la mala alimentación
en los niños y orientar sus hábitos de consumo a dietas saludables
basadas en alimentos de origen natural, que permitan un balance entre
proteínas, vitaminas y lípidos en lugar de una dieta recargada de calorías.
Esto sin olvidar la siempre necesaria actividad física día a día que mantenga
el buen estado físico del cuerpo.
La mala alimentación
en los niños debe ser evitada desde los primeros años de vida
de los pequeños, a través de prácticas que lo conduzcan a hábitos saludables.Fuente: Shapiro, L. E. (2002). La salud emocional de los niños (Vol. 16). Edaf.
Palabras claves: alimentación, niños, salud.

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